• Todo lo que necesitas saber sobre el aislamiento térmico

    Tener un buen aislamiento térmico es uno de los mayores secretos para conseguir un hogar eficiente y confortable y, como tal, se le debe dar la importancia que merece a su elección e instalación. Además, su utilidad no se reduce únicamente a los meses de invierno. Un buen aislamiento reduce las pérdidas de calor y las filtraciones en las estaciones frías, pero también el recalentamiento y la entrada de aire caliente en verano. Lo mires como lo mires, una buena decisión para tu hogar.

    Ventajas del aislamiento térmico

    Si estás dudando sobre si aislar térmicamente o no una habitación, una parte o la totalidad de tu hogar, puede que las siguientes ventajas que te contamos acaben por convencerte. Una habitación bien aislada es una garantía de confort y, sobre todo, de economía de energía. Estos son algunos de los beneficios que puede ofrecerte:

    • Bienestar y confort térmico

      Aislar térmicamente te permitirá mantener una temperatura agradable en casa, estés en la estación que estés y haga el tiempo que haga, es una garantía de comodidad y uno de los factores que más influyen a la hora de sentirse a gusto en un hogar.

    • Nuevos espacios útiles

      Puede que tengas zonas o estancias desaprovechadas en casa solo por no tener el aislamiento térmico adecuado. Instalarlo te permitirá ganar metros y hacer habitables estancias como buhardillas o sótanos.

    • Mejora el medioambiente

      Reducir y optimizar el gasto de energía reduce el uso de aparatos de climatización en casa y, por tanto, las emisiones de CO2 y el impacto del sobreconsumo de electricidad y otros combustibles en el medio ambiente.

    • Supone un ahorro energético

      Un buen aislante térmico puede llevarte a ahorrar hasta un 30% en tu factura energética. Al reducir las pérdidas de frío y de calor, se reduce también el uso de otros métodos de climatización como la calefacción o el aire acondicionado.

      Por ejemplo, en una habitación sin aislamiento, las pérdidas de calor son de:

      • – Techos/cubiertas: 25-30%

      • – Fachada/paredes: 20-25%

      • – Suelo: 5-10%

      • Puertas y ventanas con acristalamiento simple: 10-15%

    ¿En qué me tengo que fijar al elegir un aislante térmico?

    Antes de decantarte por un aislante térmico u otro, debes tener en cuenta aspectos como si la zona de aislamiento es húmeda o seca, si va a soportar peso o presión como un suelo o un tejado, o si va a necesitar una barrera de vapor.

    Además, existen diferentes clasificaciones para los aislantes térmicos, pero una de las más importantes es según su resistencia al paso del calor y el frío y su conductividad.

    • Aislantes térmicos según la resistencia

      La R en la ficha de información del aislante es el indicador de la resistencia del material al paso del calor. Cuanto mayor sea este valor, mayor será su capacidad aislante. Una R entre 2-2,5 se puede considerar un aislante potente, mientras que una R entre 1-1,5 se considera un aislante de tipo básico.

    • Aislantes térmicos según la conductividad

      El símbolo de la lambda indica el grado de conductividad del material, es decir, cuanto menor sea este número, mayor capacidad aislante tendrá el material en cuestión.

    Poliestireno extruido Brico Depôtaislamiento lana mineral Brico Depôt

    Tipos de aislantes térmicos

    Según el material

    Existen varios tipos de aislamiento térmico en función del material, su capacidad aislante y su idoneidad dependiendo de la zona de la casa en la que se quiera instalar. A continuación, presentamos los principales tipos de aislamiento según su material:

    • Aislantes minerales

      • Lana mineral aislante: Fabricada a partir de arena fundida, cuenta también con propiedades de aislamiento acústico. Tiene una buena relación calidad-precio, es moldeable y se adapta bien a las irregularidades de los soportes. En densidades bajas tiene usos en tabiquería interior y techos, mientras que en mayor densidad se puede usar en fachadas y suelos.

      • Lana mineral de Roca: Fabricada a partir de roca volcánica fundida, contribuye al aislamiento térmico, acústico y a la protección contra incendios. Indicado para el aislamiento térmico en suelos, paredes interiores y fachadas ventiladas. El formato en rollo también es apto para aislar bajo cubiertas y buhardillas.

    • Aislantes reflexivos

      Este tipo de aislante cuenta con la ventaja de tener un espesor reducido que lo convierte en la solución perfecta para colocar bajo friso, dentro de paredes o buhardillas. Están compuestos por varias capas de burbujas de polietileno y aluminio. Se instalan con grapadoras y permiten ahorrar espacio. Los encontramos de dos tipos:

      • Aislante con burbujas: En este tipo de aislante, el aluminio reviste una estructura de burbujas de polietileno. Pueden estar compuestos por una o varias capas. Es un material estable, ligero e inerte.

      • Aislante multicapas: Este material está compuesto por varias capas de poliester y espuma de polietileno colocadas de forma alterna. Es el tipo de aislante reflexivo que mayores prestaciones aislantes proporciona.

    • Aislantes sintéticos

      • Poliestireno expandido o corcho blanco: Se trata de un material ligero, económico, resistente y de fácil instalación, normalmente con adhesivos o entre ladrillos. Está disponible en distintas densidades, es un material versátil y perfecto para aislar térmicamente fachadas, paredes, techos y suelos.

      • Poliuretano: Este tipo de material es una espuma dura que ofrece una excelente eficiencia térmica. Es perfecta para rellenar, unir, sellar y aislar pequeñas zonas como cajas de persianas o grandes huecos. Se puede cortar, lijar, enyesar y pintar una vez se ha endurecido. Son muy ligeras, expansivas y muy resistentes a la rotura.

      • Poliestireno extruido: Tiene mayor densidad y resistencia que el poliestireno expandido y, por lo tanto, un mayor poder aislante. Es de fácil instalación, ligero y estable. Destaca por su carácter impermeable y por su resistencia al peso y a la deformación. Al ser inmune a la humedad, su uso predomina en fachadas y cubiertas, tanto desde el exterior como en el interior. Su uso es muy habitual en zonas con climas húmedos.

    • Geotextil

      Fabricados a partir de materiales textiles reciclados y reciclables. Tiene características tanto térmicas como acústicas, con ventajas como las siguientes: mayor cohesión que una lana mineral, mayor durabilidad, buen comportamiento frente al vapor de agua, resistencia a la tracción y al desgarro y, sin duda, constituye la opción más ecológica. Algunos vienen con una base autoadhesiva para una mejor instalación.

    Según la zona

    Cada una de estas áreas estructurales de la casa requiere una solución aislante específica:

    • Aislantes para techos

      Los techos y las bajocubiertas, en el caso de las buhardillas, son las zonas de mayor pérdida energética ya que están en contacto directo con el exterior. El correcto aislamiento de estas zonas es uno de los que más eficiencia energética y ahorro proporciona. Además, si aíslas correctamente estancias inutilizadas como una buhardilla, te permitirá ganar espacio convirtiéndose en una habitación adicional perfectamente habitable. Es posible optar por el aislamiento desde el interior o desde el exterior y, debido a su contacto directo con los agentes meteorológicos, se deberá optar por materiales lo más impermeables posibles: poliestireno extruido o poliuretano. También se puede optar por lanas minerales protegidas con láminas impermeables.

    • Aislamiento para Fachadas

      En el caso de las fachadas se puede optar por un aislamiento desde el exterior, desde el interior o a través de la inyección de una solución aislante entre muros. Si se opta por la opción desde el exterior, se requerirán materiales impermeables al agua, como el poliestireno extruido, el poliuretano o, en su defecto, una cámara de aire que permita el drenaje y la ventilación del material aislante. Si no se quiere modificar la fachada, se puede optar por aislamiento interior: aprovechando las cámaras de ventilación sin aislamiento con aislante de lana mineral o bien añadiendo un nuevo tabique con aislante incorporado.

    • Suelos

      En el caso de los suelos, el aislante se debe colocar sobre el forjado de hormigón, entre el aislante y el mortero. La mejor opción es una lámina de polietileno que actúe como barrera impermeable.

    • Aislamiento en Paredes o tabiques

      Otra opción es aislar los espacios entre diferentes habitaciones o entre una habitación y los espacios comunes de un edificio. Al ser zonas que no están en contacto con el agua ni sometidos a presiones ni pesos como el techo o el suelo, se puede optar por aislantes de lana mineral, ya sea de roca o de fibra de vidrio, así como aislantes de tipo geotextil.

    • Aislante para puertas y ventanas

      Una forma de aislar térmicamente tu casa, y sin necesidad de realizar mucha obra, es cambiar las ventanas por unas con doble acristalamiento térmico y/o las puertas por unas con aislante incorporado. A pesar de suponer una inversión económica considerable, estas opciones proporcionan un considerable ahorro de energía y un buen aislamiento acústico especialmente útil en grandes ciudades.

      Si no puedes cambiar puertas y ventanas, considera instalar burletes y bajos de puerta. No olvides aislar la caja de las persianas ya que por ahí se pierde mucho calor.

    Aislante suelo bricodepotaislante geotextil bricodepot
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